sábado, 17 de octubre de 2020

¿CÓMO MANEJAR NIÑOS CON TDAH EN EL AULA?

  



Los alumnos con TDAH  se caracterizan por su bajo rendimiento escolar,presentan dificultades en el aprendizaje de las áreas instrumentales: lenguaje y matemáticas, debilidades en habilidades sociales y emocionales, y no tienen facilidad para relacionarse con sus compañeros.

A continuación se propone  una serie de pautas de medidas organizativas y metodológicas para ponerlas en practica en un aula de clase: 

 UN AMBIENTE ESTRUCTURADO

Los alumnos con TDAH aprenden con más facilidad cuando la lección está cuidadosamente estructurada debido a la dificultad que tienen para organizar antes de actuar. 

Adelanta la organización: Prepara a los alumnos para las lecciones y actividades que se van a llevar a cabo, explicando el orden en el que se va a desarrollar cada elemento a lo largo del día.

Revisa lecciones anteriores: Revisa los contenidos de la lección que se vieron por última vez, haciendo hincapié en los temas que más dificultades causaron y respondiendo de nuevo a algunas de las preguntas que surgieron durante esa clase.

Proporciona materiales de apoyo: Es muy útil para apoyarles a la hora de realizar deberes y también para que puedan profundizar en lo que se ha estudiado.

Simplifica las instrucciones: Cuanto más sencillas y cortas sean las instrucciones y las tareas que se le den a los niños con TDAH más probabilidades hay de que completen lo que se les ha pedido y hagan una gestión efectiva del tiempo.

Avisar sobre las novedades: Si hay cualquier cambio en el horario de clases o alguna variación en la rutina debes resaltarlo varias veces y asegurarte de que se han enterado.

Horarios visibles: Habilitar en el aula un espacio para colocar el horario semanal y permitir que lo consulten siempre que sea necesario.

Listado de errores frecuentes: Entrégale al alumno con TDAH un folio donde por asignatura anotas los errores que suele cometer, para que a la hora de hacer deberes, por ejemplo, pueda revisarlos y no los cometa de nuevo.

Listado de materiales para hacer los deberes: Esto le ayudará a organizarse y le facilitará el poder revisar que tiene las cosas necesarias para realizar todas las tareas.

Cuadernos de colores: Organiza con el alumno con TDAH el material de cada asignatura a principio de curso. Establece un cuaderno para cada asignatura o una pegatina de color en cada cuaderno, que le ayude a organizarse mejor.

Fechas de entrega y exámenes: Es muy útil reservar siempre un mismo espacio en la pizarra para anotar las fechas de entrega de tareas o de exámenes, dando tiempo para que ellos lo anoten también.

UN AMBIENTE PREDECIBLE

Un ambiente adecuado para el aprendizaje:

  • Son incapaces de filtrar lo que sucede a su alrededor.
  • Tienden a distraerse fácilmente cuando deberían estar centrados.
  • Tardan más en volver a centrar su atención en algo.

Hay que tener en cuenta que un estudiante con TDAH el cambio de una asignatura, tarea o clase a otra le  resulta realmente complicado, por lo que cuanto más predecible sea lo siguiente, más facilidad tendrá para adaptarse.

Sé predecible: La estructura y estabilidad son elementos muy importantes para los niños con TDAH, muchos de ellos no se adaptan bien al cambio. Por ello puedes explicar las cosas de forma muy segmentada, con pasos muy concretos, que dejen muy claro lo que se espera de ellos y  las consecuencias por no realizarlo.

Establece expectativas de aprendizaje: Explícale a los alumnos qué es lo que se espera que aprendan durante la clase. De esta forma estableces unas metas alcanzables y medibles desde un principio.

Establece expectativas de comportamiento: Deja claro cómo deben comportarse los estudiantes mientras desarrollan las actividades o se les explica la lección.

Indica los materiales necesarios: Es mejor que identifiques los materiales que son necesarios (por muy evidentes que puedan parecer) a que ellos tengan que ir descubriendo o deducir qué es lo que  necesitan.

Destaca los puntos clave: Cuando entregues tareas a los niños subraya o resalta las palabras más relevantes para facilitar que los niños con TDAH no pierdan el foco sobre lo que hay que hacer. Si estas leyendo un enunciado en la clase, puedes hacer un ejercicio para identificar los elementos más importantes de la tarea. 

Avisos: Puede resultar muy útil que avises a los alumnos de que una lección está a punto de acabar. Puedes avisar con 5-10 minutos de antelación el tiempo que queda antes del cambio, para que se vayan preparando. También puedes avisar al principio de la clase el tiempo que se va a empeñar en cada lección.

UN AMBIENTE ADECUADO PARA EL APRENDIZAJE

Siéntale en primera fila: Al estar más cerca de la pizarra y del profesor se distraerá menos y le será más fácil mantener la atención. Evita apartarle o aislarle en un rincón de la clase porque puede afectar negativamente a su autoestima y puede favorecer conflictos con sus compañeros.

Evita ponerle en evidencia: Procura no hacer diferencias entre estudiantes con TDAH y sin él, puesto que esto podría causar rechazo por parte de los compañeros. Por supuesto, evita siempre usar el sarcasmo o la crítica.

Utiliza materiales audiovisuales: El empleo de medios diferentes (vídeo, proyector, audio…) facilita que los alumnos en general, y especialmente los que tienen TDAH presten más atención. Puedes combinarlo con trabajos en grupo para incentivar el compañerismo.

Control de la agenda: Este control debes realizarlo a diario, para asegurarte de que han apuntado todas las tareas, y también que han metido en su mochila todos los materiales necesarios para realizarlas. En el caso de adolescentes, hay que realizar este control de una forma más sutil, para no dañar su autoestima.

Comprueba el rendimiento: Debes estar pendiente del comportamiento de los alumnos para detectar posibles muestras de frustración. Proporciona más explicaciones a estos alumnos para que comprendan el contenido de la lección y sean capaces de realizar las tareas y resolver los problemas.

Facilita que corrijan sus propios errores: Explica en cada tarea cómo identificar y corregir los errores, y proporciona un tiempo razonable para que puedan revisar su trabajo. Recuérdales elementos especialmente complicados o excepciones que deben tener en cuenta.

No limites el tiempo de los exámenes: Los exámenes con tiempo limitado pueden perjudicar notablemente a los niños con TDAH, debido a la presión del examen y del tiempo, es posible que no lo puedan completar satisfactoriamente. Puede ser de gran ayuda que permitas que los niños con TDAH dispongan de más tiempo o puedes facilitar para ellos otro formato de evaluación, a través del cual les resulte más sencillo demostrar su conocimiento.

Ordenar el pupitre: Reserva 5 minutos al día para que los alumnos organicen sus pupitres y mochilas, para que tengan los materiales necesarios a mano, y sea más fácil pasar de una asignatura a otra, evitando distracciones.

Gestión de las distracciones

Hay tres factores importantes que afectan a la capacidad de concentración de los niños con TDAH:

  • Son incapaces de filtrar lo que sucede a su alrededor.
  • Tienden a distraerse fácilmente cuando deberían estar centrados.
  • Tardan más en volver a centrar su atención en algo.

El papel del docente es lograr reducir al mínimo las distracciones, ayudando a los niños a concentrarse y por lo tanto a aprender

A continuación se presentan  algunas posibles causas de distracción y algunas propuestas de solución para saber qué aplicar y cómo aplicarlo.

¿Cómo gestionar las distracciones?

Posición del niño en el aula:

La atención del niño puede desviarse más según su situación dentro del aula, por ejemplo estar más cerca de la ventana o de la puerta. Una solución puede ser colocar la mesa del alumno con TDAH más cerca de la del profesor, o colocarlo al lado de otro niño que tenga buena concentración. Es más recomendable colocar las mesas en filas que en grupos de mesas. Son más fáciles de controlar. E implica mayor interacción y participación.

Trabajar en grupo con otros niños:

Algunos niños pueden mostrar dificultad para trabajar en grupo porque están constantemente haciendo cosas/jugando y no concluyen lo que empiezan. Es recomendable que los grupos se formen de forma equilibrada, por lo que es mejor que los niños con TDAH estén en grupos con niños más tranquilos. Otra solución puede ser en lugar de trabajar en grupo, hacerlo por parejas.

Exceso de información en la pizarra:

Cuando hay demasiadas cosas anotadas en la pizarra los alumnos con TDAH se pueden sentir confundidos creando una mayor distracción y problemas para mantener la concentración. Para evitar este problema, lo mejor es escribir en la pizarra sólo imprescindible e ir borrando las cosas que ya no tienen relación con el tema que se está tratando.

Entorno poco motivante:

Las tareas y lecciones que son poco atractivas para los niños se corre un mayor riesgo de distracción. Para evitar esto, se debe procurar que el entorno de aprendizaje sea estimulante. Se pueden intercalar preguntas sobre lo que se está tratando y premiar a aquellos que estén atentos y sepan responder.

Falta de comprensión de las instrucciones:

No entender bien las instrucciones puede ser una razón por la que los niños con TDAH se distraigan, al tener que hacer un esfuerzo más grande para enterarse de lo que hay que hacer. Una solución es  facilitar las instrucciones tanto de forma verbal como por escrito, para que de esta forma puedan comprobarlas varias veces si es necesario, sin necesidad de tener que interrumpir la clase. Otra buena práctica puede ser segmentar las instrucciones en tareas más cortas y precisas para facilitar su comprensión.

Comenzar una nueva tarea:

 Puede representar un problema debido a que los niños con TDAH pueden tardar más en volver a centrar su atención en una nueva tarea. Puede ser útil en estos casos el ofrecer una motivación concreta para realizar la tarea, o que el profesor comience la tarea y solicitar que continúen ellos. También se puede proponer a la clase un intercambio de ideas y escribir las propuestas en la pizarra para ir orientando a los alumnos hacia lo que se requiere en el ejercicio.










¿CÓMO SE MANIFIESTA EL TDAH EN EL ENTORNO ESCOLAR?


¿Cómo se manifiesta el déficit de atención en el entorno escolar?

  • Parecen no prestar atención cuando se les habla, se pierden en las conversaciones.
  • Les cuesta iniciar cualquier actividad o tarea.
  • Tienen dificultad para organizarse y planificar las tareas.
  • Entregan los deberes incompletos, sucios o poco cuidados.
  • Les cuesta mantener la atención en tareas más largas, aunque sean sencillas.
  • No cumplen las normas o reglas de los juegos.
  • No prestan atención a los detalles.
  • Su rendimiento varía de una actividad a otra y son inconsistentes.
  • Parecen solo estar atentos a lo que les gusta.
  • Evitan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
¿Cómo se manifiesta la hiperactividad?
  1. Se levantan constantemente de la silla.
  2. Cambian de postura todo el rato cuando están sentados.
  3. Corretean por la clase.
  4. Molestan a sus compañeros.
  5. Muerden los lápices y bolígrafos.
  6. Interrumpen constantemente la clase.
  7. Cuidan poco los materiales, son descuidados.
  8. Suelen estar involucrados en más accidentes, peleas.

¿Cómo se manifiesta la impulsividad?
  • No suelen reflexionar, por lo que pueden parecer inmaduros.
  • Al no reflexionar no miden las consecuencias de sus acciones.
  • Parecen hacer lo primero que se les pasa por la cabeza.
  • No hacen caso de las advertencias que se les dan.
  • Presentan dificultades para llevar a cabo tareas que necesiten aplicar estrategias de análisis.
  • Tienen falta de constancia en las actividades.
  • No controlan bien la expresión de sus sentimientos.
  • Tanto castigos como recompensas a largo plazo son poco efectivas con estos niños.
Dificultades en la detección:

 Las niñas con TDAH: son principalmente inatentas, y la detección suele ser más difícil y tardía, además internalizan más los síntomas, derivando en un sufrimiento adicional y problemas de ansiedad.

Niños con gran capacidad

Los niños con mayor capacidad intelectual son también propensos a una detección tardía, puesto que “compensan” los síntomas del TDAH con su inteligencia. Por lo general, pasan la educación primaria sin mayor problema, pero al llegar a la secundaria, cuando aumenta la exigencia académica, se produce el fracaso escolar.











TRATAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO






TRATAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO:


Es un recurso muy importante para responder adecuadamente a las necesidades educativas específicas que puedan tener los alumnos con TDAH, procurando comprender los procesos de enseñanza y aprendizaje en el contexto escolar y extraescolar. El objetivo de este tratamiento es conseguir que el alumno aprenda de una forma más efectiva.

Como ya sabemos, el TDAH no sólo afecta a la conducta, sino que también afecta a nivel cognitivo. Es decir, hay que  ayudar al niño con TDAH a que compense esta dificultad a través de diversas habilidades. La enseñanza de estas habilidades es lo que se  ententiende por tratamiento psicopedagógico.

 

Formación de los profesores:

Intervenciones psicopedagógicas

Anticipar: En este caso se trabaja sobre la capacidad de prepararse para realizar una actividad o una tarea. De esta forma, el niño con TDAH puede evitar mediante la realización de un listado, por ejemplo, que se le olviden los materiales que va a necesitar para realizarla.

Planificar:Desarrollando la capacidad del niño de establecer los diferentes pasos que tiene que realizar para alcanzar un objetivo. Este trabajo de planificación también le va a ayudar a fragmentar las tareas y que le resulte más sencillo finalizar lo que empieza.

Monitorizar:Se pretende desarrollar la capacidad del alumno de monitorizar su actuación durante el desarrollo de una tarea de acuerdo con las instrucciones que se han dado. Se puede monitorizar durante la tarea o después de haberla realizado, corrigiendo la acción que no se haya hecho correctamente.

Organizar:Tener una agenda de la cual se lleve un control frecuente ayuda a recordar las tareas pendientes y los materiales necesarios. Es muy útil también organizar un esquema de asignaturas y aulas, para poder anticipar el cambio antes de que se produzca.

Evaluaciones:Adaptar las evaluaciones para que les sea más sencillo completar los exámenes es una medida que puede tener un impacto muy positivo en sus resultados. Por ejemplo, dejarles un poco más de tiempo para terminarlo, dejar que hagan los exámenes en un entorno más tranquilo o dejar que se levante cada cierto tiempo.

Rutina:Los niños con TDAH pueden enfrentarse a menudo a muchas dificultades en la jornada escolar debido a sus problemas de atención y comportamiento. Establecer una buena rutina en el colegio puede:

El   Detectar el TDAH en el colegio, es un entorno ideal para detectar el trastorno y esencial para su manejo. Por ello es fundamental que los docentes reciban información y formación sobre el trastorno, para que estén alerta para la detección ante las posibles señales y que sepan cómo atender a cada uno de sus alumnos en función de las necesidades, para mejorar el rendimiento en el aula y favorecer un entorno apropiado para el aprendizaje.

· Facilitar la interiorización de una estructura que permita la diferenciación entre cada asignatura, profesor y aula.

· Ayudar a que el niño esté a tiempo en clase con los deberes y materiales adecuados.

·   Favorecer que el niño esté más centrado y le resulte más sencilla la consecución de tareas.

Evaluar el aprendizaje, reconocer los avances y facilitar comentarios al respecto es especialmente importante en el entorno escolar. Las observaciones positivas del profesor, aunque los logros sean muy pequeños, pueden ser alentadoras y mejorar la autoestima y la motivación de lo niños.

Puede ser útil tener en cuenta en la valoración:

·         Un reconocimiento más informal de las conductas positivas que ayudan al aprendizaje diario, como por ejemplo, estar atento en clase.

·         Los deberes  y tareas que se han completado.

 Aunque los niños con TDAH tengan los conocimientos apropiados para obtener buenas notas en los exámenes, les puede resultar complicado adaptarse al formato y a los tiempos establecidos. Esto suele ser causado por: distracciones constantes, problemas para gestionar el tiempo, dificultad en el inicio de las tareas y para recordar hechos concretos.

Aplicar otros métodos de evaluación puede ofrecer al niño más oportunidades de demostrar sus conocimientos. Como pruebas basadas en conversaciones y proyectos, en lugar de pruebas escritas.

Si la evaluación debe ser por escrito estas son unas recomendaciones que pueden ayudarle a obtener mejores resultados:

·     Concederle más tiempo.

·   Colocar a los niños que dispongan de más tiempo para realizarlo en un aula aparte para evitar distracciones y conflictos entre compañeros.

·    Realizar exámenes tipo antes de la evaluación real.

·   Colocar al niño en un sitio lejos de distracciones.

·    Leer en voz alta las preguntas e instrucciones antes del inicio de la evaluación.

·   Hacer hincapié en los elementos que pueden causar confusión dentro del examen.










TRATAMIENTO PSICOLÓGICO

 




TRATAMIENTO PSICOLÓGICO:


Tiene como objetivo ayudar a pacientes y familia a manejar los síntomas del trastorno y el impacto que éstos puedan tener en su vida diaria. Según la Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en niños y Adolescentes hay dos terapias que han demostrado evidencia científica para el TDAH: la terapia conductual y la cognitiva.

También recomienda la terapia cognitivo-conductual como tratamiento inicial cuando se den las  situaciones siguientes:

  •          TDAH leve
  •          Impacto mínimo del TDAH en la vida del niño
  •         Los padres y los profesores discrepan mucho sobre la frecuencia de los síntomas.
  •          Los padres rechazan el tratamiento con medicación.
  •          En los niños que sean menores de 5 años.

TERAPIA CONDUCTUAL

Analiza la conducta e identifica los factores que hacen que la conducta sea inadecuada, se determinan las conductas que se desea cambiar y se establecen unos objetivos. A partir de ahí se organiza un plan para ir modificando el comportamiento que se quiere eliminar.

 Técnicas operantes:

Refuerzo positivo: se le presenta un estímulo “bueno” (algo que le gusta o le interesa) después de la realización de una conducta aumentando la probabilidad de que la conducta vuelva a producirse.
Economía de fichas: Establece una serie de conductas específicas y unos premios que se podrán conseguir al respetarlas.
Extinción: Se trata de disminuir la respuesta reforzada a un comportamiento indeseado.
Sobrecorrección: Se aplica cuando hay un comportamiento negativo y se le pide que rectifique lo que ha hecho mal y restaurar el daño que ha hecho.

TERAPIA COGNITIVA:

Está compuesta de procesos como el aprendizaje, la atención, la memoria, la toma de decisiones. Y  lo que pretende es identificar cuáles de estos procesos están creando problemas, y trabaja para cambiarlos por otros más adecuados.

Autoinstrucciones: Es una técnica de cambio de comportamiento en el que se modifican los pensamientos, sustituyéndolos por otros que pueden ser más útiles y efectivos para alcanzar los objetivos o metas que se proponga el paciente.

Técnicas de autocontrol: corregir aprendiendo a moderarse para reducir comportamientos impulsivos.

Se puede continuar los siguientes pasos:

  •         Detectar cual es el problema y establecer los objetivos que se quieren conseguir.
  •          Comprometerse a modificar su propia conducta.
  •          Registrar los datos e identificar las causas del problema.
  •         Diseñar y aplicar un programa de tratamiento del problema.
  •         Prevenir la recaída y lograr que la mejora perdure.

Técnicas de inhibición de respuesta:  este entrenamiento consiste en “párate y piensa”, que consiste en realizar un entrenamiento ante una señal visual de stop para inhibir una respuesta y tomar decisiones como: Pararse, No actuar, Pensar, Planificar, Actuar, Autoevaluación.

 Técnicas de resolución de problemasEs una estrategia de intervención clínica que consiste en la presentación y práctica de un método estructurado en una serie de pasos, con el objetivo de ayudar al paciente a resolver sus propios problemas, mejorando las competencias sociales y disminuyendo el malestar psicológico que éste pueda padecer:Imaginar el pasado y el futuro: El paciente debe visualizar en su mente el recuerdo de una situación del pasado similar a la que en ese momento debe enfrentarse y  dan información sobre lo que está pasando y sobre cómo actuar.

Autoevaluación reforzada: en este paso se trabaja el que el paciente sea capaz de realizar una valoración más objetiva y ajustada a la realidad de las cosas que hace y de cómo reacciona antes ellas
Vigilancia cognoscitiva: Se utiliza el sonido de una campana a intervalos regulares para enseñarle a responder ante ese estímulo recordándole que debe estar atento a la tarea que está llevando a cabo para poder resolverla correctamente.

Entrenamiento en habilidades sociales

Sonreír – Saludar – Hacer favores – Cortesía – Ayudar – Cooperar – Compartir – Unirse al juego – Iniciar, mantener y terminar conversaciones – Expresar y recibir emociones – Saber defender derechos y opiniones asertivamente – Identificar y solucionar problemas.

 Es probable que las personas con TDAH tengan problemas relacionados con el manejo de las habilidades sociales. Esto implica problemas para relacionarse de forma satisfactoria con los demás, familiares, pareja, hermanos, compañeros de colegio o trabajo.

Para mejorar estas habilidades sociales, se emplean técnicas de terapia cognitivo-conductual, generalmente en grupo, trabajando aspectos como:

  •           Autoestima, comunicación emocional.
  •          Entrenamiento en asertividad.
  •         Reglas de sociabilización.
  •          Entrenamiento en conductas prosociales.
  •   Habilidades de competencia social.

Entrenamiento para padres

El entrenamiento para padres y la intervenciones a nivel familiar han demostrado ser efectivas en muchas ocasiones. Las sugerencias que se hacen a continuación sólo pretenden establecer un marco de trabajo que sirva de guía para trabajar la relación paternofilial mediante una mejor comunicación y atención al desarrollo del niño con TDAH.

En el entrenamiento para padres se trabaja sobre los siguientes puntos: 

·         Identificar las situaciones que generan problemas específicos y los problemas de comportamiento que generan. Así como los elementos que precipitan las conductas disruptivas. Es importante registrar la evolución constantemente.

· Analizar las consecuencias positivas y negativas de los comportamientos apropiados y no apropiados con los padres.

·         En el caso de que en la relación padre-hijo se produzcan muchos roces y pocas interacciones positivas, se trabaja para reforzar las habilidades de los padres durante las sesiones para el mejor manejo de las situaciones.

· Enseñar a los padres métodos de comunicación efectiva para establecer normas y llevar el mando (establecer contacto visual, dando órdenes de una en una, dando órdenes en un contexto positivo).

·         Establecer consecuencias negativas apropiadas para cada problema de comportamiento específico. Las consecuencias deben estar estrechamente relacionadas con el problema en sí.

·     Utilizar sistemas de economía de fichas para los problemas de conducta constantes. Los padres pueden así aprender a penalizar y recompensar conductas negativas y positivas.

·         En el caso de problemas de conducta más graves, se enseña a emplear técnicas de tiempo fuera. Es importante comprender bien cómo funciona y cómo debe emplearse para que no se convierta en un castigo sin aprendizaje.











VIDEOS Y ENTREVISTAS

  En esta sección encontraremos algunos videos y entrevistas de profesionales expertos en el tema de TDAH,que nos aportarán elementos valios...